EL MOMENTO PERFECTO NO EXISTE

A continuación comparto una reflexión del psicólogo Álex Rovira sobre la trampa del algún día lo haré. Dice así:
 
    Todos vivimos en dos lugares al mismo tiempo: el presente imperfecto, donde estamos muchas veces, y el futuro idealizado hacia donde queremos ir. El problema es que pasamos tanto tiempo evitando ese lugar, ese segundo lugar, que olvidamos vivir en el presente.
    Algún día se ha convertido en un refugio favorito muy común; algún día tendré más tiempo, algún día tendré más dinero, algún día las circunstancias serán perfectas para empezar esa carrera, escribir ese libro, tener esa conversación difícil o simplemente ser feliz. Mientras tanto los días pasan, reales se van entre nuestros dedos, se escurren como si fueran arena… y nosotros sin darnos cuenta hemos caído en la trampa de creer que la vida tiene un ensayo general antes de la función principal. Actuamos como si el presente fuera solo la preparación para el verdadero evento que sucederá más adelante, pero resulta que no hay ensayo general; esta es la función, este es el ahora, este es nuestro día real con sus imperfecciones, interrupciones y limitaciones.
    La espera del momento perfecto es seductora porque nos protege, aparentemente del riesgo de fracasar; si nunca empezamos, nunca podemos fallar, si siempre estamos preparándonos para vivir, nunca tendremos que enfrentar la vulnerabilidad de vivir realmente, es una forma sofisticada de procrastinación existencial. Las personas tenemos una extraña relación con el tiempo; fantaseamos con versiones futuras de nosotros mismos que tendrán todas las respuestas, toda la motivación, todas las condiciones reales, pero esa persona del futuro somos nosotros mismos, o seremos, con las mismas dudas, los mismos miedos y las mismas limitaciones, la diferencia es que habremos perdido el tiempo que teníamos hoy.
    Lo más trágico de esperar el momento perfecto es que nos perdemos los momentos imperfectos que podrían haber sido extraordinarios: esa llamada que no hicimos, ese viaje que aplazamos, esa idea que guardamos para cuando tuviéramos más experiencia, esa formación que nos podría transformar. Mientras esperábamos las condiciones ideales, las condiciones reales se convirtieron en recuerdos.
    La perfecta ironía es que los momentos más significativos de nuestras vidas raramente suceden en circunstancias perfectas; suceden en lunes ordinarios, en conversaciones espontáneas, en decisiones tomadas sin toda la información necesaria, suceden cuando dejamos de esperar y comenzamos a actuar con lo que tenemos. Nosotros hemos creado una mitología alrededor del éxito que nos dice que las personas exitosas esperan a tener todo claro antes de moverse, pero la realidad es exactamente la opuesta: las personas que más logran son aquellas que comienzan antes de sentirse listas con una preparación suficiente pero que empiezan muchas veces con recursos insuficientes, que actúan a pesar de la incertidumbre y el miedo y que se van construyendo por ensayo y error constante.
    La espera del momento perfecto es también una forma de evitar la responsabilidad. Si las circunstancias no son ideales entonces cualquier resultado decepcionante no es mi culpa, esa es una excusa falsamente elegante para no tomar las decisiones difíciles que requiere vivir una vida auténtica, pero aquí se da la verdad que rara vez nos decimos -No necesitamos listos para estar listos. No necesitamos tener todo resuelto para empezar a resolver algo. No necesitamos ser perfectos para crear algo valioso, de hecho, la imperfección es a menudo el ingrediente secreto que hace que algo sea humano, auténtico, memorable y mejorable. Los momentos perfectos son como los unicornios: hermosos en teoría, pero inexistentes en la práctica, y mientras los perseguimos nos perdemos los momentos reales que están disponibles ahora mismo. “Momentos imperfectos” en los que decidimos actuar de todas formas, porque en realidad el momento perfecto siempre es ahora.

TAL PARA CUAL

Tres imágenes para sonreír, para salir de un mal día o para disfrutar de uno bueno, para compartir, para recordar que la vida nos da momentos preciosos y seres a los que comernos a besos 😍😄


VIDAS DE CLICK- ON - OFF

Si tienes hambre ve a la nevera, coge algo, abre la bolsa o levanta el abrefácil y come.
Si quieres la comida o la leche calientes, introdúcelas en el microondas y pulsa el botón llamado ON.
Si tienes calor, presiona el OFF y el radiador se apagará.
¿¿Estás cansado?? Siéntate en ese cómodo sofá y mueve la palanca hacia la posición ON para recibir un tonificante masaje.
¿¿Quieres sexo?? Haz CLIK sobre la respuesta elegida.
La oscuridad es peligrosa, la oscuridad no te permite distinguir las cosas. ¡¡RÁPIDO!! ON, ON, ON y la luz está hecha. Pero demasiada luz también puede resultar peligrosa; la luz permite que los demás adivinen demasiadas cosas sobre uno. Cuidado... ¡¡RÁPIDO!! OFF, OFF. Es muy fácil. De nuevo a salvo.
¿¿Te sientes sólo?? ¿¿Buscas compañía?? Haz CLICK sobre mi sonrisa.
Ese sitio está lejos, muy lejos. Tardaríamos al menos 20 minutos andando para llegar allí. Pásame las llaves del coche y arranca. ON
Consigue dinero al instante pulsando aquí. CLICK
¿¿Ropa sucia?? ¡A la lavadora y listo! ON.
No busques más y déjalo todo en nuestras manos con un simple CLICK.
Si lo que necesitas es subir alto, alto, MUY ALTO, entra en el ascensor y marca los números que activen el ON.
Pásalo en grande en nuestro casino on line. Apuesta, haz CLICK y disfruta.
No tienes por qué esperar más para conseguir lo que quieres. Las colas y las salas de espera desaparecen entrando en nuestra web. CLICK

Cuidado, fíjate cómo el mundo y nuestras vidas se mueven al compás de un CLICK, ON, OFF constante; por eso cuando las cosas se complican y la solución para resolverlas no se limita a pulsar un botón, nos sentimos abrumados, superados, cabreados, humanizados repentina y despiadadamente, y exhaustos y dispuestos a TODO con tal de librarnos cuanto antes del malestar que nos turba.
Cuando no sabemos qué hacer con los problemas, cuando la vida se nos muestra tal como es, nos sentimos desconcertados, perdidos, ansiosos. Por culpa de eso, cuando llega la temporada de vacaciones y no sabemos qué hacer con la abuela, la dejamos abandonada en la puerta de una residencia o de un centro de salud para marcharnos a disfrutar (porque NOS LO MERECEMOS); y cuando llega el momento de divertirnos sin responsabilidades, abandonamos al perro en una gasolinera. Por ello golpeamos a nuestros hijos al negarse a obedecer, o les dejamos hacer lo que les da la gana, dado que no encontramos el botón que facilite las cosas con ellos. Incluso hay quien bebe más de la cuenta en cuanto la existencia se le complica un poco, y así momentáneamente se olvida de que no dispone del CLICK, ON, OFF que active la solución o apague el conflicto.

Es como si hubiera un complot en el que están empeñados en hacernos olvidar los aspectos más incómodos de la vida, y además lo están consiguiendo. Por eso, cuando el lado más rudo de ésta hace acto de presencia, hay tantas personas que se irritan, se frustran, se sienten indefensas e incapaces, deprimidas... ¿¿Quién ha dicho que la vida por sí misma es fácil, divertida o satisfactoria todo el tiempo?? Sé quiénes han sido: los publicistas, los creadores de anuncios en el que cualquier problema habido y por haber se resuelve cómodamente en segundos gracias a un CLICK-ON-OFF y una sonrisa.

(extracto del libro El Manifiesto del Caos. 2008)

ES LA HORA



Se van abriendo puertas.
¿Hacia dónde?
Es hora de mover lo soñado,
de recurrir a aquello que parecía imposible.
Un destino se cierra,
otro se abre oscuro
con un poco de luz agazapada al fondo.

ENAMORARSE

SE ENAMORÓ
de quien no imaginaba,
de quien no esperaba y
de quien no estaba buscando.
Desde ese momento aprendió que el amor
no se elige. Es él quien nos elige a nosotros.

ÁNGELES HUMANOS

Creo que, sin darnos cuenta, a todos nos toca ser Ángeles Humanos alguna vez.

LA HISTORIA DE LA SERPIENTE ENVIDIOSA


Una serpiente estaba persiguiendo a una luciérnaga. Cuando estaba a punto de comérsela, ésta le dijo: <<¿Puedo hacerte una pregunta?>> La serpiente respondió: <<En realidad nunca contesto preguntas de mis víctimas, pero por ser tú te lo voy a permitir.>> Entonces la luciérnaga preguntó: <<¿Yo te he hecho algo?>> <<No>>, respondió la serpiente. <<¿Pertenezco a tu cadena alimenticia?>>, preguntó la luciérnaga. <<No>>, volvió a responder la serpiente. <<Entonces, ¿por qué me quieres comer?>>, inquirió el insecto. <<Porque no soporto verte brillar>>, respondió la serpiente

PONTE A AYUDAR, ¡IMBÉCIL!

De verdad que en los tiempos que corren y con las cosas que pasan, 
todos deberíamos tomar nota de las palabras de este chico.
¿Te gustaría que, estando HECHO UNA MIERDA, quien está a tu lado se
pusiera a grabarte con el móvil en vez de a ayudarte?

NUESTRO TIEMPO DE VIDA


Al final todo se resuelve a la concepción de uno mismo, a la idea determinante que uno tiene de sí mismo y de las cosas que debería haber logrado y experimentado para poder estar de acuerdo con la vida que hemos vivido; si es así, el miedo a la muerte podría describirse como el miedo a no haber sido capaz de convertirse en quien teníamos planeado ser. Cuando sabemos con certeza que jamás nos convertiremos en quienes queríamos, de repente, no sabemos cómo vivir el 
tiempo que ya nunca será parte de nuestras vidas.

(reflexión de la película Tren de noche a Lisboa